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jueves, 30 de julio de 2015

"La Montaña Rusa"

El Cafecito de Hoy.
"La Montaña Rusa"

Aun recuerdo como hoy la primera vez que me subí a una montaña rusa. Estaba muy entusiasmado por subir y disfrutar. Me monte y dije "Ahora es" pero sesenta segundos más tarde cuando iba súper rápido no quería mas nada que desmontarme por el miedo.


En ocasiones cerré los ojos y me sujete fuerte mientras gritaba. Esto es un vivo retrato de lo que nos pasa diariamente.

Somos adolescentes y estamos ansiosos de crecer y encarrilarnos en el camino de la vida. Cambiar el colegio por la universidad, los cuadernos por la responsabilidad de cuidar de una familia. (Como yo que anhelaba ser padre pero ahora tengo miedo de no se lo suficientemente bueno para este nuevo trabajo) Pero cuando crecemos y esto sucede, nos enfrentamos a la realidad y queremos salir corriendo… queremos abandonar, queremos volver a ser niños.

El miedo ha matado nuestros sueños y esperanza. En la vida hay subidas y bajadas, momentos malos y momentos buenos. El secreto está en no desmontarte y abandonar, sino cerrar tus ojos y sujetarte fuerte de Dios.

Recuerda: Después de cada aburrida subida en la montaña rusa de la vida viene una emocionante bajada, Solo cierra los ojos y disfrútala. Nunca te canses de volver a intentarlo. La vida es un álbum de fotos con momentos malos y buenos. Tu decides cuales fotos recordar.

Olvida tus errores y proponte salir adelante confiando en que Dios tiene lo mejor guardado para ti. No te canses, no te rindas, #ViveFull 

¡Que tengas un día Bendecido!
Nestor Ortega

martes, 28 de julio de 2015

"La Prisa"


El Cafecito de Hoy.
"La Prisa"

Hace semanas tenia una cita en una oficina gubernamental. Me desperte tarde asi que salté de la cama, me bañe, me vestí y salí disparado. Cuando iba llegando a mi destino se me acerco un joven y me dijo: ¨Te vendo este mp3 nuevo en tres euros¨ mi respuesta automática fue ¨No gracias¨.  Esa respuesta automática que sale cada vez que alguien se nos acerca a pedirnos algo. 

Después que iba a unos metros mire hacia atrás y me di cuenta que esta persona no era una persona de la calle. Estaba bien vestida, y su cara no era de una persona indigente. Me sentí mal porque tal vez los tres euros eran para desayunarse, tomar el metro u otra necesidad, ya que España esta pasando por una crisis económica en este momento y hay muchas personas desempleadas. 

Me quería devolver pero llevaba prisa pues estaba tarde para mi cita. Por todo el camino no se me salió de la cabeza el joven. Siempre que alguien nos pide en la calle asumimos que es para drogas, alcohol u otros vicios. Pero rara vez nos detenemos para ver si realmente es una necesidad de las que le pasan a cualquiera. 

Lo que no se me salió de la cabeza mientras llegaba al lugar de mi cita era, que cada vez que oro por los alimentos en la mesa digo: ¨Señor bendice estos alimentos y ayúdame a bendecir a otros¨ y si no me equivoco, esta es la oración que hacemos muchos al dar gracias por los alimentos. El problema esta en que Dios nos da esas pequeñas oportunidades de bendecir a otros,  esa oportunidad que le pedimos, pero nosotros la dejamos pasar por alto. No estoy diciendo que salgas y des todo lo que tienes, sino que tu corazón sea sensible a ayudar a los que por una razón u otra están en situaciones no favorables. 

No dejes que la prisa te haga preso de su rutina. Siempre tendremos prisa para algo, pero deja que tu corazón sea sensible a esas oportunidades que Dios te da de compartir un poco de lo que El te da diariamente. 

A veces lo poco que podemos dar es mucho para otros que lo necesitan mas que nosotros. Abre tu corazón, es tiempo de dar. Se tu el milagro de alguien...

¡Que tengas un día bendecido!
Nestor Ortega